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12 febrero 2023

Bolsonaro anuncia que espera volver a Brasil “en las próximas semanas”

Por: DW

En un acto realizado en una iglesia evangélica en Florida (Estados Unidos), el líder ultraderechista afirmó que su “misión en la Tierra” no ha finalizado. 


En su país es investigado por el intento golpista del 8 de enero.
El expresidente de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro, dijo en Florida, Estados Unidos -donde se encuentra desde el 30 de diciembre, dos días antes del cambio de mando en su país- que tiene la intención de regresar a casa en "las próximas semanas", según un video difundido por la cadena privada de televisión CNN este domingo (12.02.2023).



01 febrero 2023

Bolsonaro descarta su retiro político y augura que el gobierno de Lula "no va a durar mucho tiempo"

Por: RT

El exmandatario se enfrenta a 16 investigaciones en el Tribunal Superior Electoral (TSE) y, por lo menos, a otras cuatro en el Supremo Tribunal Federal (STF) en Brasil.


Bolsonaro descarta su retiro político y augura que el gobierno de Lula "no va a durar mucho tiempo"

El expresidente de Brasil Jair Bolsonaro aseguró desde EE.UU. que no pretende abandonar la política y que cree que el Gobierno del actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva "no va a durar mucho tiempo". 

Bolsonaro hizo estas declaraciones en un evento organizado por el grupo Yes Brazil USA en Florida, donde el brasileño se encuentra desde diciembre, y de las que se hace eco el diario Folha de Sao Paulo.

"Está 2024 [elecciones municipales] por delante, 2024 es muy importante. No podemos abandonar la política. La política forma parte de nuestras vidas. Tengo 67 años y pretendo continuar activo en la política brasileña", comentó el ultraderechista. 

Respecto al actual Ejecutivo de Lula, a quien todavía no ha reconocido su victoria, dijo que si sigue "en la línea que demostró en estos 30 primeros días, no durará mucho tiempo".

Investigaciones

Bolsonaro, que el pasado 1 de enero perdió su inmunidad, se enfrenta a 16 investigaciones en el Tribunal Superior Electoral (TSE) y, por lo menos, a otras cuatro en el Supremo Tribunal Federal (STF) en Brasil.

Entre las nuevas investigaciones se añade una del STF para investigarle por su supuesta implicación en los actos del 8 de enero, cuando bolsonaristas radicales atacaron las sedes de los tres poderes. 

El exmandatario criticó a los autores de los ataques. "Lamentamos lo que hicieron unos intrascendentes el 8 de enero. Aquello no es nuestra derecha. No es nuestro pueblo", dijo para después criticar algunas de las medidas judiciales que se han tomado. 

Bolsonaro viajó a Orlando con un visado reservado a los jefes de Estado el pasado 30 de diciembre, dos días antes de la toma de posesión de Lula y evitó así la ceremonia de investidura, en la cual por tradición debía imponerle la banda presidencial a su sucesor.

Esta semana se informó que solicitó un visado de turista por seis meses en EE.UU. Un total de 41 congresistas del Partido Demócrata estadounidense firmaron una carta instando a la Administración de Joe Biden a que revoque la visa de Bolsonaro, arguyendo que no se debe permitir que él u otro político se refugie en este país para escapar de la justicia por cualquier delito que haya cometido durante su mandato.



¿Una inhabilitación posible? Cómo la Justicia de Brasil estrecha el cerco a Bolsonaro

19 enero 2023

Las luces y sombras detrás de Alexandre de Moraes, el implacable juez que acorrala a Bolsonaro

Por RT

Los métodos de este magistrado del Supremo Tribunal Federal, conocido por su línea dura, han abierto un acalorado debate en los últimos días en el país.


Las luces y sombras detrás de Alexandre de Moraes, el implacable juez que acorrala a Bolsonaro
El juez Alexandre de Moraes.

Más que el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el mayor enemigo del exmandatario Jair Bolsonaro es Alexandre de Moraes, el juez de la Corte Suprema que durante su mandato le desafió a punta de procesos y que ahora, tras los violentos ataques en Brasilia, puede convertir su vida en una pesadilla.

Nadie como este magistrado de rostro enjuto ha ganado tanta proyección desde que miles de bolsonaristas iracundos destrozaran a sus anchas las sedes de los tres poderes el 8 de enero. Pero su creciente poder y sus métodos implacables para perseguir a los que él mismo calificó de "terroristas" están siendo cuestionados incluso por opositores a Bolsonaro.

Horas después del ataque, De Moraes, actual presidente también del Tribunal Superior Electoral (TSE), aseguró en Twitter que sus "financiadores e instigadores" serán castigados. "El Poder judicial no le fallará a Brasil", prometió.


Y se lo tomó muy en serio: ordenó inmediatamente y de oficio la suspensión por 90 días del gobernador del DF, Ibanéis Rocha, y el encarcelamiento del jefe de seguridad de este, Anderson Torres, ambos aliados de Bolsonaro y acusados de omisión en su labor de garantizar la seguridad del poder federal en Brasilia.


Radicales bolsoristas asaltan las sedes de los tres poderes en 
La semana pasada acogió un pedido de la Fiscalía e incluyó a Bolsonaro en la investigación en la alta corte, que busca determinar quiénes son los autores intelectuales del ataque, basándose en un video publicado por el exmandatario en las redes sociales, borrado poco después por él mismo, y en el que se volvían a esparcir dudas sobre la victoria de Lula.

Según De Moraes, ese pronunciamiento de Bolsonaro "se reveló como una más de las ocasiones en que el entonces mandatario se posicionó de forma criminal y atentatoria contra las instituciones".

Como presidente de la máxima corte electoral, el juez, de 54 años, será el responsable de la quincena de recursos interpuestos contra Bolsonaro y su formación, el Partido Liberal, por abuso de poder y uso irregular de los medios de comunicación durante la campaña, entre otros.

Si prosperan y termina condenado, el exmandatario podría quedar inhabilitado políticamente para presentarse a las elecciones de 2026 y 2030.

¿'Impeachment' a De Moraes?
Nombrado para el STF en 2017 por el expresidente Michel Temer, de quien fue ministro de Justicia, De Moraes – apodado 'Robocop'– fue blanco predilecto de las amenazas e insultos del bolsonarismo.

Carteles con la frase "Impeachement a De Moraes" eran parte habitual de las protestas bolsonaristas movidas por consignas antidemocráticas.

Y es que a este exfiscal y profesor de derecho, famoso por su línea dura, no le tembló el pulso para imponer un cerco a los bolsonaristas.

Además de encarcelar a los seguidores radicales del ultraderechista, ordenar allanamientos y decretar la retirada de contenido falso de las plataformas digitales publicado por partidarios de Bolsonaro, abrió varios procesos en contra del entonces mandatario, entre ellos, uno por divulgar 'fake news' sobre el coronavirus o revelar información reservada de la Policía Federal.

Bolsonaro, quien antes de la investidura de Lula se fue de vacaciones a Orlando, EE.UU., y no tiene fecha de regreso, perdió su condición de aforado al dejar la presidencia, así que ahora esos procesos en la alta corte podrían pasar a la justicia común, empezando por la primera instancia, en caso de que el juez así lo decida.

Esto, aunque demoraría mucho tiempo, podría tener consecuencias impredecibles para el exmandatario.

La sombra del Moro, el juez de Lava Jato
Aunque muchos en la izquierda celebran las decisiones del magistrado, sus métodos causan recelo por quienes consideran que evocan a los usados por el exjuez Sergio Moro y los fiscales en la megaoperación anticorrupción Lava Jato, que condenó y encarceló a políticos y empresarios, entre ellos a Lula.

Y levantan el debate de si son necesarios para proteger a la democracia o si rebasan los límites y atentan justamente contra ella.

Varios especialistas consultados por la Folha de S.Paulo cuestionan a De Moraes por concentrar demasiados procesos en sus manos, pasar por encima de la Fiscalía, decidir de oficio –sin recurso–, demorar el acceso a los autos por parte de la defensa de los investigados o usar de manera excesiva los mandatos de prisiones preventivas, en lugar de otras medidas cautelares.

¿Una inhabilitación posible? Cómo la Justicia de Brasil estrecha el cerco a Bolsonaro
¿Una inhabilitación posible? Cómo la Justicia de Brasil estrecha el cerco a Bolsonaro
Uno de sus críticos es el periodista y abogado Glenn Greenwald, quien en 2019 reveló en The Intercept Brasil audios que mostraron la complicidad entre Moro y los fiscales de la operación Lava Jato. Hace días, calificó al juez De Moraes de "autoritario" y arremetió su "excesivo poder", lo que le ha supuesto una avalancha de críticas.  

"¿El país amenazado, al borde de un golpe?

der judicial en receso y usted viene a criticar a los que luchan contra el terrorismo bolsonarista? ¿Qué pasa con usted?", le espetó un usuario.

En la misma línea que Greenwald, el analista Pablo Ortellado escribió: "Las investigaciones sobre 'fake news' y sobre las milicias digitales del juez Alexandre de Moraes fueron barreras contra el avance de un golpe. Sin ellas los bloqueos de carreteras, la insubordinación policial y los ataques terroristas podrían haberse intensificado, en una sucesión que podrían haber conducido al colapso institucional. Fueron necesarias. Fueron fundamentales".

Sin embargo, Ortellado añade que, "además de haber sido instauradas de manera heterodoxa, concentraron muchos poderes extraordinarios en manos de una sola persona, y esos poderes necesitan supervisión y escrutinio". 


14 enero 2023

Encuentran un borrador del golpe de estado firmado por Bolsonaro en casa del ex ministro de justicia

Por: Analisis Critico

El documento, de tres páginas, estaba en el armario de Anderson Torres y pretendía revertir el resultado de las elecciones presidenciales.

La Policía Federal brasileña ha hallado en el domicilio de Anderson Torres, exministro de Justicia, un detallado borrador firmado por Jair Bolsonaro y con fecha de 2022 que contiene los planes para ejecutar un golpe de Estado con el fin de que Bolsonaro continuará siendo el presidente del país.

Anderson Torres, ministro de Justicia de Bolsonaro, junto al propio Bolsonaro.

Encuentran un borrador de golpe de Estado firmado por Bolsonaro en casa del exministro de Justicia

El documento, de tres páginas, estaba en el armario de Anderson Torres y pretendía revertir el resultado de las elecciones presidenciales

La Policía Federal brasileña ha hallado en el domicilio de Anderson Torres, exministro de Justicia, un detallado borrador firmado por Jair Bolsonaro y con fecha de 2022 que contiene los planes para ejecutar un golpe de Estado con el fin de que Bolsonaro continuase siendo el presidente del país.

Se trata de una propuesta de decreto de tres páginas y escrito a ordenador y en el que se establece, punto por punto, en qué consistiría el establecimiento de un "Estado de Defensa" en la sede del Tribunal Superior Electoral.




24 octubre 2022

Futuro de la selva amazónica por decidirse en las elecciones en Brasil

Por: Análisis Crítico

Futuro de la selva amazónica podría

decidirse en las #elecciones en Brasil

 De ganar bolsonaro la vida del planeta estaría en riesgo.

18 octubre 2022

Bolsonaro graba un pedido de disculpa a menores venezolanas

Por:  Análisis Crítico

17 octubre 2022

Lula y Bolsonaro sacaron los los trapos al sol

Por: Hispan TV


En la antesala del balotaje del próximo 30 de octubre, los candidatos presidenciales Lula y Bolsonaro se dijeron de todo en un tenso debate el domingo.

El expresidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva —favorito en las encuestas para convertirse en el próximo jefe de Estado de Brasil— calificó de “el rey de las noticias falsas y de la estupidez” al mandatario Jair Bolsonaro.

El líder del Partido de los Trabajadores (PT) vinculó a Bolsonaro con el crimen organizado de los parapoliciales de ultraderecha que mataron a la concejala Marielle Franco en Río de Janeiro en 2018. Esto, después de que Bolsonaro acusara a Lula de tener nexos con el narcotráfico por hacer campaña electoral en las favelas de Río de Janeiro.

Bolsonaro sabe que quien cuida del crimen organizado no soy yo. Quien tiene relación con milicianos no soy yo. Y él sabe quién es. El crimen organizado que tiene relación con la muerte de Marielle”, dijo Lula.

Bolsonaro sindicó a Lula de coquetear con los autócratas de izquierda, incluidos los líderes de Nicaragua y Venezuela, Daniel Ortega y Nicolás Maduro. Pero Lula rechazó esas acusaciones y afirmó que fue Bolsonaro, un exsoldado conocido por celebrar a dictadores como el general Augusto Pinochet de Chile, quien representó una amenaza para la joven democracia de Brasil.

“Mi oponente es básicamente el mentiroso más desvergonzado que existe [...] Yo soy el que defiende la democracia y la libertad, mucho más que este diminuto dictador… Quiero gobernar este país democráticamente, como lo he hecho dos veces antes”, afianzó el exdirigente sindical, que gobernó de 2003 a 2010.

Durante el enérgico encuentro de dos horas, Lula cargó contra su rival por su manejo de la COVID-19. “Usted retrasó la vacuna. Su negligencia provocó la muerte de 600 000 personas cuando se podría haber salvado más de la mitad”, espetó Lula a Bolsonaro, cuyo sabotaje de las medidas de contención del coronavirus y los esfuerzos de vacunación causaron indignación mundial.

En reacción, Bolsonaro defendió su rol en la pandemia de coronavirus y adujo que la historia le dará la razón en combatir las cuarentenas. Brasil fue “el país que más vacunó en el mundo”, afirmó.

El próximo 30 de octubre, más de 156 millones de brasileños están convocados a las urnas en la segunda vuelta de los comicios para elegir al próximo presidente de Brasil.

A dos semanas del balotaje, el último sondeo electoral, divulgado el viernes por el instituto consultor Quaest de Brasil, arroja que el líder izquierdista cuenta con el 49 % de las intenciones de votos, mientras que Bolsonaro obtuvo solo el 41 %.


05 octubre 2022

Una segunda vuelta para ampliar el pacto antifascista

Por: Fernando de la cuadra

Fuentes: Rebelión / Socialismo y Democracia [Imagen: Lula en la avenida Paulista de Sao Paulo el 2 de octubre de 2022, una vez conocidos los resultados electorales: “Vamos a ganar las elecciones, es cuestión de tiempo”. Créditos: página web de Lula]

En este artículo el utor reflexiona sobre la conveniencia de forjar en estos próximos días una sólida alianza antifascista que permita redemocratizar y desfascistar la sociedad brasileña.


Los resultados finales de este domingo confirmaron el triunfo del ex presidente Lula da Silva (48.43%), aunque no consiguió elegirse en la primera vuelta como pronosticaban algunas encuestas, faltó demasiado poco para que Lula no ganase en esta ocasión. Sin duda, el ataque concertado del resto de los candidatos hacia quien lideraba las intenciones de voto tuvo éxito al momento en que muchos electores indecisos decidieron inclinar su apoyo al candidato de la extrema derecha.

Algunos analistas de Institutos de Investigaciones Electorales apuntan que al final del proceso, el presidente se benefició del llamado voto útil que provino fundamentalmente de los electores de Ciro Gomes y Simone Tebet (candidatos que disminuyeron significativamente su votación) temiendo por diversos motivos que Lula fuese electo en la primera vuelta. Especialmente Ciro Gomes ayudó a alimentar un sentimiento antipetista, atacando con vehemencia en toda la fase final de la campaña a Lula y a los gobiernos del PT. Movidos por esa impresión, a la hora del voto parte de los electores de Ciro decidieron dar su apoyo al candidato de la extrema derecha.

De todas maneras, queda en el aire la perturbadora interrogante de cómo es posible que 50 millones de brasileños y brasileñas sigan apoyando a Bolsonaro después de todo el descalabro sanitario, económico, social y ambiental que ha sido su gobierno. Esta es una pregunta que se hacen muchas personas en la actualidad, dado que resulta evidente que estos cuatro años han sido nefastos para el país en todos los ámbitos. Un periodo en el cual se instalaron los cimientos de un proyecto de erosión democrática y de destrucción del Estado democrático de Derecho y de corrosión de las instituciones.

Al parecer nada de eso le importó a un 43% de los brasileños que ratificaron su apoyo a un mandatario inepto y genocida. Bolsonaro fue deturpando y carcomiendo todo el sistema político brasileño con sus actos ilegales y corruptos. Lo hizo en su historia de vida desde la época en que fue expulsado del ejército por conspirar contra esa institución, inclusive con la instalación de bombas en los cuarteles. Permitió el enriquecimiento de su familia por medios ilícitos y transformó a todos sus hijos en parásitos de un Estado que fue complaciente e indolente a las arremetidas de favorecimiento ilícito (como en el caso de las llamadas rachadinhas)[1]. Es decir, el ex capitán transfirió su conducta infractora en las diversas prácticas de su vida personal para el ámbito de la República, contaminando y corrompiendo a todos quienes le rodeaban.

Pero el ex capitán no solo contaminó a quienes lo circundaban, también fue erigiendo un núcleo duro con milicianos y personajes con mentalidad truculenta y delictiva. Bolsonaro dio apoyo y abrió los portones para la expresión de comportamientos oportunistas, reñidos con la ética y la legalidad: desde conductas transgresoras consideradas “menores” -como no respetar la fila a usar las vías laterales de la carretera cuando esta se encuentra colapsada-hasta acciones claramente corruptas o delincuenciales, como atacar a comunidades indígenas en territorios demarcados o asesinar a defensores indigenistas o ambientalistas. Ese fue el caso de Bruno Pereira y del periodista Dom Phillips, asesinados por encargo de madereros en el Valle de Javari (Amazonas) a inicios del mes de junio del presente año.

Este verdadero entramado de grupos y personas dispuestos a infringir la ley se han venido instalando en los intersticios del Estado brasileño bajo el amparo de militares y funcionarios de la administración gubernamental, construyendo una red criminal de poderosos tentáculos y enorme capilaridad en el territorio nacional. La presencia expresiva de las milicias en el Estado de Rio de Janeiro que desplazaron a los narcotraficantes, pero que operan con la misma lógica contraventora, representa una afronta para la democracia que a través del control incontestable de las poblaciones que habitan en ese espacio difunden el terror y la manipulación política cotidianamente.

Es una especie de lumpen fascismo, que posee rasgos propios de las formas fascistas caracterizadas por Umberto Eco como el fascismo eterno en su libro Contra el fascismo, pero que se combinan con otras modalidades más atrasadas del comportamiento humano: la perversidad, el desprecio por la vida, la ausencia total de empatía por los otros, los sentimientos de odio y de venganza hacia el cuerpo social, etc.

Así, el escenario que se abre después de la primera vuelta electoral es sin duda de enorme complejidad para las fuerzas democráticas y progresistas. Muchos candidatos del llamado “bolsonarismo de raíz” fueron electos gobernadores, senadores o diputados federales, fortaleciendo las bases de representación de la extrema derecha. Sin embargo, los partidos de izquierda y progresistas también aumentaron sus asientos en esos mismos ámbitos, es decir, en los gobiernos estaduales, en el Senado y en la Cámara de Diputados. Quienes experimentaron un reflujo significativo fueron los partidos de la derecha tradicional, de la derecha moderada y liberal. Partidos como el Socialdemócrata (del ex presidente Fernando Henrique Cardoso) al parecer están en vías de extinción a mediano plazo.

La semana pasada escribía con relación a la formación de un Frente Amplio para derrotar el fascismo, para lo cual faltó muy poco. El desafío que ahora se le presenta al candidato Lula y a los partidos de su base de apoyo es ampliar aún más los acuerdos para consolidar un bloque democrático que venza electoralmente al proyecto neofascista que pretende obtener su continuidad en el país. Lula ha señalado que este segundo turno hay que verlo como una oportunidad para madurar las propuestas y construir un abanico de alianzas antes de ganar, para mostrarle al pueblo lo que va a suceder, como se va a gobernar el país.

En un ambiente polarizado -no radicalizado, pues los radicales son de la extrema derecha- entre el Pacto democrático liderado por el Partido de los Trabajadores versus las fuerzas retrogradas de ultraderecha, la tendencia es que los dos candidatos (Simone Tebet y Ciro Gomes) que obtuvieron mayor votación después de Lula y Bolsonaro, se sumen a este gran frente destinado a terminar con la actual gestión.

La cruzada civilizatoria recién comienza, pero ella es imprescindible para -por lo menos en esta instancia – sacar a un gobierno que ha conseguido desmontar al Estado y destruir las políticas públicas de apoyo a las poblaciones más pobres y vulnerables de Brasil. Se vienen cuatro semanas que colocaran a prueba el repertorio democrático de los brasileños, transformando el triunfo de Lula en un imperativo de sobrevivencia que permita superar este periodo sombrío de dolor y devastación.


Nota

[1] Este es un crimen en el cual Flavio Bolsonaro (diputado en ese entones) fue acusado por montar un esquema en el cual funcionarios fantasmas le devolvían parte de los salarios pagados por el Estado.

Fernando de la Cuadra es doctor en Ciencias Sociales, editor del blog Socialismo y Democracia y autor del libro De Dilma a Bolsonaro: itinerario de la tragedia sociopolítica brasileña (editorial RIL, 2021).

Fuente: http://fmdelacuadra.blogspot.com/2022/10/una-segunda-vuelta-para-ampliar-el.html

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



04 octubre 2022

Bolsonaro ya entró en campaña

21 septiembre 2022

Conozca el expediente político de Bolsonaro en un Twitt

Por: Análisis Crítico



13 septiembre 2022

Lula adelanta 15 puntos a Bolsonaro y suma apoyo de ecologista Silva

Por: Hispan Tv

Publicada: martes, 13 de septiembre de 2022 5:00
Actualizada: martes, 13 de septiembre de 2022 9:59

Un sondeo del Instituto Demoscópico Ipec, divulgado el lunes, arrojó que la intención de voto del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva es de 46 % y la del actual mandatario Jair Bolsonaro, de 31 %, lo que implica una distancia entre ambos de 15 puntos porcentuales.

La medición anterior de la encuestadora, registrado el 5 de septiembre, mostraba un respaldo de 44 % para Lula, del Partido de los Trabajadores (PT), y de 31 % para Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), ambos candidatos son los que tienen más posibilidades de ganar las elecciones del próximo 2 de octubre.

En efecto, la intención de voto de Ciro Gomes, del Partido Democrático del Trabajo (PDT), bajó del 8 % al 7 %, y de la senadora Simone Tebet, del Movimiento Democrático Brasileño (MDB), que se mantuvo con el 4 %. Los otros ocho candidatos presidenciales no llegan al 2 %.

Las cifras del último sondeo se desprenden de entrevistas realizadas entre el 9 y 12 de este mes a 2512 personas en 158 municipios y están dentro del margen de error manejado por la consultora, de +/- dos puntos porcentuales, con un nivel de confianza del 95 %.

De acuerdo con el Ipec, en una eventual segunda vuelta, el exmandatario (2003-2010) aparece con el 53 % de las intenciones de voto, frente al 36 % que mantuvo el líder ultraderechista.

Lula suma apoyo contra la “semilla maléfica del bolsonarismo”

Este mismo lunes, Lula y la conocida ambientalista Marina Silva se reconciliaron tras más de una década, en un intento por aunar fuerzas para derrotar la “amenaza a la democracia” que supondría el triunfo de Bolsonaro.

Nuestro reencuentro político se da frente a un escenario grave de la vida política. Tenemos la amenaza de las amenazas, una amenaza a nuestra democracia, la semilla maléfica del bolsonarismo”, afirmó Silva, quien fue ministra de Medio Ambiente entre 2003 y 2007 durante el mandato de Lula.

El respaldo de Silva podría consignar a Lula el apoyo de los evangelistas, una de las principales bases con las que ganó Bolsonaro las elecciones pasadas. Además, esta unión podría otorgar al candidato del PT el respaldo de los ambientalistas.

Lula, un ícono de la izquierda latinoamericana, abandera la promesa de devolver los niveles de bienestar social alcanzados durante su mandato anterior en cuanto al hambre y la educación, prioritariamente; mientras que Bolsonaro centra su discurso de campaña en temas como la familia, valores, religión y las armas, intentando levantar su popularidad diezmada por denuncias de la mala gestión de la pandemia de la COVID-19 y casos de corrupción.






11 septiembre 2022

Los paramilitares de Bolsonaro listos para aterrorizar las favelas para evitar triunfo de LulaLula

Por: El País

Los adversarios de Bolsonaro le vinculan de forma recurrente a estas mafias paramilitares que controlan barrios y condicionan el voto de cientos de miles de personas.


Las milicias de Río de Janeiro se preparan para ejercer su influencia en la campaña electoral

Los adversarios de Bolsonaro le vinculan de forma recurrente a estas mafias paramilitares que controlan barrios y condicionan el voto de cientos de miles de personas

Integrantes de una milicia vigilan las calles de una favela en Río de Janeiro.
Integrantes de una milicia vigilan las calles de una favela en Río de Janeiro.WILTON JUNIOR (AP)
JOAN ROYO

Brasil está en campaña electoral y los barrios de Río de Janeiro, como en tantas otras ciudades, son un ir y venir de candidatos en busca de votos. Pero aquí hay una diferencia: no son pocas las zonas prohibidas; barrios de la ciudad o incluso localidades enteras de la periferia que están bajo el control de la milicia y donde no todo el mundo puede ir a repartir panfletos y saludar a los vecinos. “Los milicianos cierran acuerdos, ya sea de protección o de apoyo mutuo, y en esa zona que es su feudo electoral solamente determinados candidatos consiguen entrar y hacer su campaña, el resto no. Es una distorsión importante de la democracia”, explica al teléfono el policía titular de la Comisaría de Represión al Crimen Organizado (Draco) de Río de Janeiro, Thiago Neves.

En octubre, además de elegir presidente, y renovar el Congreso nacional, los brasileños escogerán a los diputados de los parlamentos estatales y a los gobernadores. Es sobre todo en este ámbito más local donde la milicia juega sus cartas. Las redes de clientelismo se llevan construyendo desde hace décadas. Con la romántica promesa de luchar contra la delincuencia y cuidar de los vecinos de los barrios abandonados por el Estado, los milicianos, normalmente policías, bomberos o militares retirados, se fueron haciendo fuertes a golpe de extorsión.

Lo que empezó siendo considerado un mal menor que ofrecía seguridad privada o transporte alternativo se convirtió en un imperio financiado a base de la imposición ilegal de supuestas tasas sobre bombonas de gas, conexiones ilegales a internet y televisión o promociones inmobiliarias en terrenos irregulares. Ahora, desde el dueño de un taller mecánico hasta un vendedor callejero de palomitas tiene que pagar para poder trabajar con tranquilidad. Los que osan contestar el poder de la milicia lo pagan con la muerte.

Estos grupos ya controlan el 57,5% del territorio de la ciudad de Río, según un estudio coordinado por la Universidad Federal Fluminense (UFF) realizado poco antes de la pandemia. En estos dos años, lejos de retroceder, la milicia ha expandido aún más sus dominios, en muchos casos asociándose a los narcos que antes decían combatir. “Ya hay comunidades donde la milicia no vende la droga, pero alquila la ‘boca de fumo’ (el punto de venta). Hay una mimetización hasta el punto de que dentro de poco no podremos diferenciar una cosa de la otra”, dice el comisario.

Armas decomisadas en una operación contra las milicias en Río en 2018.
Armas decomisadas en una operación contra las milicias en Río en 2018.FOLHAPRESS

El narcotráfico también domina buena parte de la ciudad, sobre todo las favelas, pero la principal diferencia es que la milicia es “más silenciosa” y transita con facilidad por los pasillos del poder, apunta Neves. Los milicianos son una autoridad en sus barrios, donde adquieren un capital político que les catapulta al poder legislativo. Jerônimo Guimarães Filho, más conocido como ‘Jerominho’, fundó una de las milicias más poderosas y sanguinarias de la ciudad, la ‘Liga de la Justiça’, y después fue siete años concejal. Su hermano y su hija también entraron en política. Fueron los pioneros en dar el salto a la política sin disimulo, sin intermediarios. Tras pasar por la cárcel, este año Jerominho pretendía volver como diputado federal con el bolsonarista partido Patriota, pero fue asesinado en agosto en el marco de una guerra interna por el control de la zona oeste de Río.

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La milicia actúa primero en el nivel municipal, y cuando consigue infiltrarse, a través de concejales o incluso de alcaldes en ciudades más pequeñas, se da el salto al siguiente nivel: la asamblea legislativa, el Gobierno del estado, y después, incluso Brasilia. Hace unos días, una operación policial encontraba un fusil en casa de Washington Reis, ex alcalde de Duque de Caxias, una ciudad enorme en la periferia de Río. Antes de que la Justicia anulara su candidatura por su historial delictivo, Reis era el candidato a vicepresidente de Cláudio Castro, el actual gobernador de Río, un aliado de Bolsonaro que busca la reelección y que también suele ser acusado de vínculos con los milicianos. Es el favorito en las encuestas.

A su favor tiene los millones de electores que posiblemente le proporcionará su alianza con Reis en Duque de Caxias y en toda Baixada Fluminense, el principal cinturón metropolitano. Los ‘corrales electorales’ de la milicia donde la izquierda lo tiene imposible dan lugar a concejales y alcaldes que a su vez prestan apoyo a gobernadores. Es un caudal de votos enorme al que nadie quiere renunciar, comenta en conversación telefónica José Cláudio Souza Alves, sociólogo de la Universidad Federal Rural de Río de Janeiro (UFRRJ), que estudia el fenómeno de las milicias desde hace casi 30 años. En su opinión, el fuerte control territorial es uno de los factores (sumado a otros como la enorme penetración de las iglesias evangélicas, por ejemplo), que acaba favoreciendo a la ultraderecha en la empobrecida y violenta periferia de Río. En las elecciones de 2018, el 70% de la Baixada votó por Bolsonaro.

Los supuestos vínculos del clan Bolsonaro con la milicia han hecho correr ríos de tinta. Lula da Silva no tiene reparos en llamar “miliciano” al presidente opor las informaciones que han ido surgiendo en los últimos años. Aunque no hay ninguna prueba en firme que incrimine a la familia presidencial, el nombre de Bolsonaro incluso apareció en la investigación sobre el asesinato de la concejala Marielle Franco. El presidente montó en cólera, afirmó que no hay más que coincidencias y negó cualquier participación en el crimen.

Elementos de la Policía Federal recorren una favela en Río de Janeiro.
Elementos de la Policía Federal recorren una favela en Río de Janeiro.POLICIA FEDERAL DO BRASIL

En cualquier caso, en Río, cuna del bolsonarismo, la infiltración de la milicia en la política y también en la justicia, alcanzó el nivel de metástasis, lamenta Souza Alves. “No es un poder paralelo, es el propio Estado. Es una gobernanza criminal. Para el Estado, negociar (con los milicianos) es mucho más ventajoso, porque da más votos”, apunta. No se trata de acabar con la milicia, sino de convivir con ella y sacar el mejor rédito posible.

Durante muchos años, el principal rostro de la lucha contra las milicias en Río ha sido el diputado progresista Marcelo Freixo. La sed de justicia tras el asesinato de su hermano a manos de estas mafias le llevó a la política, y como diputado estadual, en 2008 lideró una comisión parlamentaria de investigación que puso sobre la mesa más de 200 nombres y llevó a la cárcel a decenas de milicianos. Desde entonces vive amenazado de muerte, y es uno de esos políticos que no pueden hacer campaña en cualquier lugar. En 2018 fue alertado en el último minuto de que había un plan para asesinarlo en Campo Grande, uno de los epicentros de la milicia y el barrio de Río donde Bolsonaro obtuvo sus mejores resultados en las últimas elecciones.

Tras intentar la alcaldía en 2016 y ejercer de oposición a Bolsonaro como diputado federal en Brasilia, regresa a Río para intentar ser gobernador del Estado, un cargo decisivo porque es aquí donde se ejercen la mayoría de competencias en seguridad pública. El gobernador manda sobre la Policía Civil y la Policía Militar. Para alcanzar el poder, en los últimos meses Freixo ha emprendido un rápido viaje al centro-izquierda; ha cambiado de partido, ha moderado su discurso y se ha aliado a viejos conocidos de la política carioca con un pasado no tan limpio como el suyo, pero que saben transitar en el pantanoso terreno de la política carioca. También cuenta con la bendición de Lula, pero ni el tirón electoral del expresidente parece ser suficiente para acercarle al poder. El favorito en todas las encuestas es Castro, el candidato bolsonarista y principal beneficiario del voto que sale de los barrios donde reina la milicia. 

Puedes ser de la tercera edad pero el Swing nunca te abandona

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